Una vez Jesús se acercó al templo y observó el acto de dar limosnas de varios judíos. La limosna era una de las principales características de la religión hebrea, uno de los principales preceptos a tener en cuenta. Se dice que en los muros del templo había una especie de embudos de metal en donde se “echaban” las monedas. (Y cuando más ponías y más importantes en valor eran, por su peso, más ruido hacían de modo que todos se enteraban lo que estabas poniendo. La religión de la ostentación). Entonces Jesús observa el acto de dar la limosna y dice el texto que “muchos ricos echaban en cantidad. Llegó una viuda pobre y echó dos ochavos, que hacen un cuarto” -esa cantidad para la época era insignificante)- y les dice a su discípulos: “Esa viuda pobre ha echado en el tesoro más que nadie, os lo aseguro. Porque todos han echado de lo que les sobra; ella, en cambio, sacándolo de su falta, ha echado todo lo que tenía, todos sus medios de vida.” “Esa viuda” En la sociedad hebrea del tiempo de J...
Cómo las palabras de Jesús y su forma de vivir impregnaron mi práctica de yoga, mis tiempos de meditación y alumbran mi búsqueda de la comprensión.