No más al borde del camino
Hay un momento de la vida de Jesús conocido como un milagro de curación, en el que un hombre llamado Bartimeo, ciego y pobre estaba mendigando al borde del camino cuando escucha que Jesús pasa cerca con sus discípulos. El hombre grita por Jesús, unos le decían que se callara y Jesús pide que lo traigan junto a él. Entonces le pregunta qué quiere que haga por él y Bartimeo responde: “quiero ver” . Jesús le dice, “márchate, tu fe te ha salvado” y el texto cuenta que ese hombre “Inmediatamente recobró la vista y lo seguía en el camino.” Así es Jesús Ya con una vida pública, Jesús, ya conocido en el ambiente no puede trasladarse de un lado a otro sin ser visto por todos. La gente lo acompaña, lo aprietan, todos habrán querido del Maestro el privilegio de unas palabras o una mirada al menos. Cuando los niños se le acercan y sus propios discípulos intentan alejarlos, él los llama y los pone en el centro. Cuando se le acerca un leproso y todos huyen él lo abraza, cuando quieren apedre...