Ese otro, tu hermano
Las heridas emocionales surgidas en las relaciones interpersonales, son la mayoría de las veces, el camino que transitamos cuando no podemos detenernos y mirar el sufrimiento. Vamos por la vida, durante años, cargando resentimientos, culpas, heridas, lastimaduras...y lo que decimos que queremos, necesitamos o que nos gusta o no, generalmente proviene de ahí, de ese almacén de emociones y creencias que la mayoría de las veces también, va quedando relegada bajo el umbral de la conciencia. Sabemos que algo nos duele, pero no sabemos ni dónde, ni cómo, ni siquiera desde cuándo. Hablando del perdón y de la ética, Jesús una vez dijo algo así: si yendo a presentar tu ofrenda al altar, te acuerdas allí de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, ante el altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano; vuelve entonces y presenta tu ofrenda. Es decir, si cuando vas a tu práctica, “si cuando vas a dejar tu ofrenda en el altar” que sería como decir “si cuando vas a s...