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APRENDIENDO A MEDITAR

Eres tierra que recibe una semilla. Eres campo fértil para la vida… Llegas al salón de práctica y apenas logras dejar afuera tus pertenencias, la ropa con la que has trabajado durante el día… apagas el celular (no sin antes mirar un último mensaje y quizás contestarlo), buscas tu manta y te sientas. Pero no has logrado dejarlo todo. ¡Tienes tanto por hacer! Caen como en cascada pensamientos e imágenes del día vivido, de los días anteriores, incluso de años, personas con las que aun tienes que hablar antes de ir a dormir, problemas por resolver, cosas que comprar… la cena, el desayuno de mañana y además quieres descansar un poco y distraerte. Suena difícil que la meditación pueda hacer lo suyo en medio de tanta agitación y te preguntas: “¿Podré con todo esto?... Tengo que aprender a meditar más y mejor así podré con todo esto” Pero sucede que si realmente te mantienes en la meditación no tardarás en descubrir que la meditación no es cosa de esfuerzo y rendimiento sino de fecundidad y ...

LA MEDITACIÓN ES UNA FORMA DE RESPUESTA

…(reconocernos frágiles, humanamente frágiles) nos redime y nos purifica. En cada uno de nosotros existe un mundo interior que va más allá del campo psicológico. Más allá de la química del cuerpo y más allá de los sentimientos y de los pensamientos. Un mudo al que llamamos “mundo interior”. Los amigos, los médicos, los filósofos y los terapeutas, incluso la religión pueden ayudarnos mucho en muchas áreas esenciales de la vida, pero hay un campo en el que nadie puede ayudarnos: el campo de ese mundo interior. Y hay una dimensión de nuestro mundo interior que es a la que accedemos cuando meditamos: la meditación es una forma de respuesta. Al meditar estamos respondiendo a la vida desde la ética de un espacio en nosotros donde el engaño no puede entrar: bien sabemos qué es eso que nos habita en ese lugar, y que no podemos disfrazar ni maquillar. Al meditar respondemos desde una sinceridad absoluta que no sólo responde sino que identifica las verdaderas preguntas que la vida va haciéndono...

Aferrarnos a la piedra con la que tropezamos o mirar mejor dónde daremos los siguientes pasos. (Primera semana)

Cuando iniciamos un proceso de transformación o de cambio personal, todos lo hacemos también bajo el riesgo del condicionamiento que como humanidad llevamos al respecto. Siglos y siglos de vivir la genuina necesidad de cambiar impregnada de un doloroso sentido de culpa y de autoexigencia nos llevan siempre al borde del fracaso. Porque si logramos reunir la suficiente energía para cambiar en algo, luego está el peso del terrible miedo a volver a fallar. Ya es hora de que dejemos paso al gozo de la libertad que viene con la conciencia: libres para correr el verdadero y único riesgo necesario de la libertad, de la experiencia y de conocer de todo lo bueno que somos capaces las personas. Quisiera que estas meditaciones diarias durante 40 días no sean más que señalizaciones en el camino. Es cierto que a veces la meditación nos invita o requiere que miremos nuestra historia personal y aceptemos nuestros errores...pero no más. No quedarnos allí lastimándonos. Reunimos energía para seguir cam...

40 preguntas y algunos cuentos, ¿de qué se trata?

Desde el 22 de febrero y por 40 días te propongo hacer juntos un camino diario de reflexión y meditación. Como en años anteriores será un pequeño texto cada día, a la mañana, que te llegará por wtspp, junto con el texto vendrá algunas veces un link para que si lo deseas puedas ampliar ese texto con otros textos, o un link a un audio para que escuches un podcast...pero lo central será ese pequeño texto diario durante 40 días. Demasiado tiempo hemos creído que la fe y la espiritualidad tienen que ver con creer en cosas “increíbles” o con adherirse a una institución o cultura religiosa. Y qué daño le ha hecho eso a la experiencia espiritual. También llevamos demasiado tiempo no pocas personas en todo el mundo, creyendo que es bueno no creer en algo más de lo que se puede ver o tocar…En un caso o en otro, nuestra humanidad ha sido dañada. Tal vez te encuentres entre los que no creen en nada y creyeron alguna vez. Tal vez estés entre los que nunca le dieron importancia a las cuestiones de l...